Tras la desagradable experiencia vivida con unos cazadores en el transcurso de una excursión ornitológica, nos dirigimos al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra con el objeto aclarar la situación legal y conocer nuestros derechos como no cazadores. Para conocimiento público reproducimos el contenido íntegro de la contestación redactada por la Sección de Caza y Pesca del Gobierno de Navarra. De ella se extrae que los derechos de los no cazadores (excursionistas, naturalistas…) no pueden verse vulnerados por la presencia de cazadores en la zona.
¿A qué montañero o naturalista no le ha sucedido alguna vez ir al monte y encontrase con un cazador que le “advierte” de que están cazando y que mejor si se aleja de la zona porque es peligrosa?. Cada vez se hace más evidente la merma de libertad y derecho al disfrute de la naturaleza de los no cazadores. Por ello nos hemos dirigido al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra a fin de aclarar un poco este entramado jurídico que tan directamente afecta a muchos excursionistas y amantes de la naturaleza.
El pasado 3 de octubre EKOLOGISTAK MARTXAN organizó una salida montañera a Trona-Lindus desde el Alto de Ibañeta. El objeto de esta excursión en la que participamos más de 20 personas era dar a conocer el fenómeno de la migración. Cuando nos disponíamos a acceder a uno de los puntos de observación, Trona (el primero de los montes desde Ibañeta) unos cazadores trataron con malos modos impedirnos el paso con el pretexto de que al estar cazando (la temporada de caza de la paloma estaba recién comenzada) nosotros les molestábamos y por lo tanto no podíamos estar allí (en este alto los cazadores tienen además una caseta-refugio). Para evitar más situaciones desagradables decidimos encaminarnos a Lindus, el siguiente punto de observación, donde no hay ni palomeras ni cabañas de cazadores. Aquí las condiciones para la observación son peores que en Trona siendo una zona mucho más expuesta al viento. Silenciados los disparos regresamos a Trona, ahora ya sin más problemas con los cazadores.
Mientras teníamos este encontronazo con los cazadores, 3 jóvenes que estaban también observando las aves y haciendo conteos, nos contaron cómo los cazadores estuvieron hostigándoles durante un buen rato para intentar expulsarles. Estos hechos no son nuevos, una vez que empieza la temporada de caza las presiones que una parte de cazadores realiza sobre los naturalistas para que nos vayamos de Trona a Lindux son constantes año tras año. Muchos naturalistas se ven obligados a irse de las zonas ocupadas por los cazadores (inmediaciones de palomeras) para evitar el enfrentamiento dejando atrás el derecho a disfrutar del medio ambiente y además entorpeciendo una labor divulgativa y a veces científica. Un sector de cazadores entiende que pagar unas elevadas sumas de dinero por estos puestos palomeros (en esta zona están muy cotizados) justifica la privatización del monte. Nos preguntamos si detrás de este hostigamiento no hay un intento por parte de algunos cazadores de eliminar incómodos testigos ante posibles infracciones medioambientales como por ejemplo disparar sobre una especie protegida.
Con el objetivo de poner en conocimiento de la Administración estos hechos y así aclarar la situación legal de cazadores-no cazadores en estos collados, nos dirigimos al Director General de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra. Esta ha sido la contestación fechada el 30 de noviembre (han transcurrido casi 2 meses desde que presentamos la instancia) por la Sección de Caza y Pesca del Servicio de Conservación de la Biodiversidad del Gobierno de Navarra.
Pamplona, 28 de diciembre de 2004
Juanma Hernandez
Ekologistak Martxan - Iruñea