Las raíces del cáncer (12-XI-2004)

Hemos tenido por estas tierras a Dominique Belpomme, uno de los científicos concienciados que nos alertan sobre los peligros para la salud de la forma de vida que llevamos. Desde hace 30 años, este médico oncólogo francés, ha estado investigando sobre las causas del cáncer, que ha crecido un 20% en los últimos veinte años. Esta cifra es superada en Navarra donde los casos de tumores han aumentado en los últimos 25 años un 50% en los hombres y un 30% en las mujeres, según las investigaciones de Paulino González, que no ha dudado en calificar “el cáncer como el principal problema de salud pública en Navarra”.
A pesar de los descubrimientos y avances de los últimos tiempos, el porcentaje de afectados ha ido creciendo de año en año. Según Belpomme, habría que buscar las raíces del problema en otra parte, salir del laboratorio. Este oncólogo ha descubierto que el mayor peligro para la salud, el desencadenante del cáncer, está en la contaminación química, en el aire, el agua, los alimentos. Factores como el tabaquismo, el alcoholismo, el desequilibrio en la alimentación, hay que añadirlos a la contaminación, ya que suponen un incremento del riesgo. La enfermedad es consecuencia de un sistema que antepone a toda consideración el beneficio económico. De no cambiarlo, va a poner al mundo contra la pared, según las palabras del investigador.
Para analizar el problema, un grupo de investigadores, consumidores y ecologistas, se juntaron en abril en París, en una reunión organizada por la UNESCO. En esta reunión se elaboró un documento al que titularon “llamamiento de París”, que recoge varias medidas que habría que tomar urgentemente para prohibir la contaminación química y poner en practícale protocolo de Kioto contra el cambio climático. El siguiente paso es presentar esta propuesta al parlamento europeo, que deberá tenerlo en cuenta si va acompañado de un millón de firmas, porque así lo dice la constitución.
Belpomme es consciente de que esta propuesta choca con los intereses del mundo de la economía, de la política y de la propia investigación, que van a oponerse, como lo están haciendo con la aplicación del protocolo de Kioto. Pero no va a quedarles más remedio que empezar a actuar, antes o después… y mejor antes.
El llamamiento de París va dirigido también a la gente de a pie, para que seamos conscientes de las condiciones en que vivimos y los riesgos a que nos exponemos. Que no vayamos al supermercado a comprar cualquier cosa. Hay que saber de donde vienen los alimentos y procurar que no contengan tóxicos en la medida de lo posible. Lo mejor es que provengan de la agricultura ecológica, porque el uso de abonos e insecticidas químicos es muy elevado en la agricultura convencional. Esto no es solamente perjudicial para nuestra salud, sino que va agotando los suelos, dejándolos improductivos durante años.
Desde Ekologistak Martxan Iruñea hemos organizado unas jornadas tituladas “Agro – ecología y consumo responsable”, donde varios expertos han dado sus puntos de vista sobre estos temas. Con ello hemos querido contribuir también a crear unos buenos hábitos alimentarios y que esto repercuta en la salud de los consumidores. Además de hacer un reconocimiento a quienes practican una verdadera AGRICULTURA, libre de venenos, con gran dedicación y superando enormes dificultades a veces. Entre ellos Javier Aldaia, que recientemente se ha ido de este mundo después de muchos años de faenar en su huerta de Aranzadi. Estuvo sembrando hasta el último momento, después de haber iniciado en el oficio y ayudado a muchos de los que pasaron por allí. Seguro que su ejemplo no será olvidado.
Pedro Osés Navaz Miembro de EKOLOGISTAK MARTXAN IRUÑEA