¿QUIEN DEBE A QUIEN? CONFERENCIA INTERNACIONAL EN BILBAO
“Nunca la sociedad ha estado tan concienciada sobre la crisis socio-ambiental global que soporta el planeta y sin embargo la clase política todavía no siente la necesidad de actuar urgentemente. Aunque cada vez es más evidente que esta situación crítica es inherente al actual modelo económico no hay instituciones y líderes que pidan un cambio radical de modelo. Es obvio que el objetivo dominante de perpetuarse en un crecimiento económico sin criterio es fatal para el medio ambiente y la gente en general. Es urgente que se pongan en marcha nuevas políticas que busquen la sostenibilidad, que sirvan para disminuir notablemente las emisiones de gases de efecto invernadero y para generar otro modelo energético, solar y renovable”. Así comienza la Declaración de Sarriko, resultado de los debates generados los días 25 y 26 de Octubre en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del País Vasco en Bilbao. Dos docenas de ponentes y cerca de 100 personas asistentes, en su mayoría activistas y universitarias, hemos tenido la oportunidad de participar en un evento con un alto grado de interés y con discusiones científicas y políticas que por primera vez se producen en el marco universitario vasco. Nuestro reto residía en introducir estos temas en la agenda académica y socio-política y mostrar que hay investigaciones y trabajos que demuestran que las posiciones críticas del ecologismo social tienen tras de sí, potentes argumentos contrastados y razonados. Pensamos que el esfuerzo realizado ha dado sus frutos y que ahora se abre un nuevo período de colaboración y de trabajo en red para trenzar nuevas campañas e iniciativas sobre los temas abordados. RECONOCER LA DEUDA ECOLOGICA. Aunque están obviamente relacionados, la mayoría del público y de los medios siguen confundiendo, el indicador de la huella ecológica con el concepto de deuda ecológica, hasta el propio Global Footprint Network lo hace al catalogar la deuda ecológica como el uso de más recursos de los que el planeta puede generar en un año. Como se reconoció en los trabajos de la conferencia ligar los cambios climáticos y los daños ambientales a la justicia ecológica y aunar esfuerzos para que la deuda ecológica sea reconocida por nuestros gobiernos e instituciones sigue siendo una tarea prioritaria. Esto es, un importante paso a realizar estrechando lazos y trabajando de la mano de ecologistas, indígenas, campesinas o sindicalistas del Sur. Campañas como la del Yasuní ecuatoriano pueden servirnos de muestra. CONTROLAR LAS TRANSNACIONALES. Existe una ingente deuda ecológica, que se origina tanto en las desiguales emisiones de CO2 a la atmósfera, en la generación de pasivos ambientales o en la exportación de residuos, en la biopiratería, en el comercio injusto y en la negación de la soberanía alimentaria a los países empobrecidos y los deudores son tanto los gobiernos de los países importadores de recursos energéticos y materias primas como las compañías transnacionales que actúan con impunidad, sin responsabilidad social alguna y haciendo del negocio su único leit-motiv. Frenar estas injustas actividades extractivas y la codicia de las empresas que operan sin límite ni control es condición necesaria tanto para paliar el cambio climático como para realizar un mundo más equitativo y justo. El reciente Tribunal Popular a Unión Fenosa en Nicaragua o o el realizado a Repsol y BBVA en Bilbao son ejemplos a seguir hasta conseguir que la legislación y los tribunales internacionales regulen y controlen sus actividades. CAMBIAR EL MODELO ENERGÉTICO Sabemos que ha de disminuir la extracción de los cada vez más escasos combustibles fósiles y sin embargo cada día los países industrializados demandan más recursos energéticos de los países suministradores. Ahora además de petróleo, gas natural o uranio se demandan agrocombustibles para mantener un modelo de producción y consumo manifiestamente insostenible. Además ésta explotación insaciable de recursos energéticos ha generado una enorme deuda ecológica, que es perentorio reconocer, cuantificar y saldar. Es urgente y necesario avanzar hacia un modelo energético sostenible y basado en la energía renovable. La energía nuclear es parte del problema no de la solución y cambiar de arquetipo energético significa seguir las pautas de los ecosistemas naturales, no generar residuos no reciclables, esto es, cerrar los ciclos productivos y generar menos emisiones de efecto invernadero. FRENAR EL CAMBIO CLIMÁTICO. El canto de sirena que suponían la desmaterialización de una economía siempre en crecimiento o la pretendida desvinculación entre el crecimiento sostenido de la misma y los daños ambientales han quedado en sobrada evidencia. Es hora ya de superar y desterrar el mito del crecimiento económico como leit-motiv central de nuestra civilización, para reorganizar la economía en base a otros parámetros e indicadores que atiendan a la sostenibilidad y a la justicia y redistribución más allá del crecimiento dl PIB. Hoy sabemos que además de haber llegado o estar muy cerca del pico o zénit del petróleo (--), el cambio climático es un fenómeno de carácter antropogénico que es urgente tratar de revertir para poder seguir viviendo en este planeta. Para ello se deben diseñar políticas de energía y de transporte que busquen la reducción drástica de emisiones de gases de efecto invernadero y eso se debe plasmar en compromisos internacionales que superen con creces los acuerdos de Kioto (1997) que hoy casi nadie parece querer/poder cumplir. Apelar a los mecanismos de desarrollo limpio y al mercado de emisiones como vía de escape para evitar la reducción de GEI es un engaño. Por eso los firmantes de la declaración de Sarriko nos comprometimos a aunar esfuerzos por encima de las fronteras político-económicas y de nuestras diferencias culturales, religiosas o ideológicas para promover ese otro mundo posible, donde la crematística, el mercado y crecimiento económico dejen de ser dogmas incuestionables y donde la justicia social, el respeto a los ecosistemas naturales y la búsqueda de la sostenibilidad socio-ambiental sean ley y marquen el rumbo de la sociedad. Rosa Lago- Martin Mantxo- Iñaki Barcena
Repsol es una de las nominadas este año en la edición para el Premio al Peor Lobby Europeo. Una de las razones es su promoción de los agrocombustibles y su participación en la Plataforma Europea tecnológica sobre agrocombustibles. Ayuden con su voto, por favor! WORST EU LOBBYING AWARDS 2007 Nuestro premio para el lobby más manipulador y con más falta de ética: Este año puedes votar en dos categorías:
1. El "Peor Lobby europeo". Premio para el lobby, compañía o grupo de lobbies que en 2007 usó las peores tácticas de Lobbying/cabildeo intentando influenciar a los que toman las decisiones en la Unión Europea.
2. El premio especial al "Peor lavado verde", para la empresa cuyas estrategias de marketing y propaganda sean menos responsables con los impactos reales sobre el medio ambiente producidos por sus actividades. Selecciona a los ganadores de las dos categorías y vota en el siguiente enlace: http://www.worstlobby.eu
Más de 40 nominaciones han sido propuestas por ciudadan@s y grupos de todas partes de Europa; después de un escrutinio realizado por los organizadores, los peores cinco casos en cada categoría se encuentran ahora en el sitio web para que el público pueda votar. Los nominados para el "Peor Lobby europeo" son: * BMW, Daimler y Porsche * Cabinet Stewart * EPACA (European Public Affairs Consultancy Association) * Viscount Etienne Davignon * Repsol Los nominados para el "Peor lavado verde" son: * Airbus * BAE Systems * ExxonMobil * German Atomic Forum * Shell Para más información sobre los candidatos, mira: www.worstlobby.eu La página internet para las votaciones está en inglés, francés y alemán. Gracias por difundir este mensaje! El voto por internet se acaba el 24 de noviembre, y los ganadores serán premiados en una ceremonia en Bruselas el 4 de diciembre. Los premios son organizados por Corporate Europe Observatory, Friends of the Earth Europe, LobbyControl y Spinwatch.