Desastre en Kurdistán: inundación causada por la represa Dicle en el río Tigris

En la tarde del 13 de diciembre de 2018, se rompió una de las tres puertas de aliviadero de la represa Dicle, en el río Tigris en el Kurdistán bajo dominio turco. Desde entonces, el nivel del agua en un tramo de más de 200 km río abajo aumentó hasta 6 metros e inundó una gran área de tierra a lo largo del río con cientos de asentamientos afectados. Afortunadamente nadie murió, pero la destrucción física y agrícola es enorme y única en la última década.

La represa Dicle se construyó en el norte de la provincia de Diyarbakir para la producción eléctrica, suministro para riego y agua potable. Tiene una altura de 75 m y un volumen de 595 millones m³ y está en pleno funcionamiento desde 2000. Su reservorio se llenó tanto después de lluvias prolongadas e intensas que el operador de la represa, la empresa estatal de energía EÜAŞ, tuvo que activar el aliviadero para liberar agua del reservorio de la represa. El resultado del estallido de una de las tres puertas es la liberación constante de 1600 m³ por segundo de agua. Esto continuará hasta que el nivel del agua en el embalse caiga 11 metros, lo que se espera ocurra en los próximos días. Teniendo en cuenta que el caudal promedio anual del Tigris en este tramo del río es inferior a 100 m³/seg, es más comprensible el tamaño de la inundación.

Antes de la construcción de las represas Dicle y Kralkizi Superior – también grande- el Tigris tenía cada 10-15 años un caudal similar. Las poblaciones a lo largo del Tigris organizan su vida de acuerdo a estas inundaciones naturales, que se han reducido con la entrada en operación de estas dos represas. Desde el año 2000, la gente comenzó a asentarse en las antiguas zonas de inundación del río Tigris.

Como transcurrieron varias horas desde la advertencia de las autoridades estatales, ninguna persona murió a causa de la inundación. Pero muchos miles de personas pasaron la noche fuera, con temperaturas alrededor de cero grados. Entre las áreas afectadas también se encuentra la parte inferior de los históricos Jardines Hevsel en la ciudad de Diyarbakir, declarados Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. También el barrio de la ciudad Dicle, una serie de cafeterías en el área urbana, varias pesqueras, más de 15 canteras de arena y otras instalaciones comerciales han sido destruidas en parte o por completo.

Se cree que la puerta del aliviadero de la presa se rompió debido al mantenimiento deficiente y la falta de preparación del personal de la represa. El día después, la Cámara de Ingenieros Civiles (IMO) de Diyarbakir declaró que estos dos aspectos pueden haber contribuido a este desastre. En esta situación, por ejemplo, las puertas deben reemplazarse a tiempo, lo que está cuestionado. En los primeros días después del estallido de la puerta, el riesgo de que las otras dos puertas sufrieran el mismo impacto era muy alto, y también la Presa Kralkizi superior, porque la represa Kralkizi también estaba llena (afortunadamente a un nivel más bajo) y las lluvias continuaban. La IMO criticó además que “el DSI (Obras Hidráulicas Estatales) no tomó las decisiones correctas cuando una semana antes del desastre comenzó la lluvia. Por razones económicas, el reservorio no se ha vaciado en una fase previa. Probablemente se pensó que la lluvia se detendría antes “. Desde que ocurrió el desastre, la represa está controlada por el ejército y solo se observan algunos empleados de DSI. La información facilitada es muy limitada.

La Cámara de Ingenieros de Geología (JMO) de Diyarbakir planteó que un problema crítico es que el tramo superior de 150 km del río Tigris y varios de sus afluentes grandes se califican solo como “arroyos”. Este estatus conlleva que áreas con riesgo de inundación a lo largo del río Tigris no se han clasificado como tales, incluyendo el área urbana de Diyarbakir. Si se hubieran desarrollado los planes de riesgo de inundación necesarios y se estos fueran efectivos para los asentamientos y otras construcciones en los humedales, miles de personas no se habrían visto seriamente afectadas. En su declaración del 17 de diciembre de 2018, la JMO propone planificar cómo implementar una mejor política. Debe añadirse que organizaciones profesionales como JMO o IMO no están incluidas en ninguna planificación o discusión sobre políticas de represas y aguas.

El Movimiento de Ecología de Mesopotamia (MEM) criticó que las políticas estatales actuales apuntan a dominar completamente la naturaleza con ingeniería y enfoques económicos limitados. Además, el MEM declaró: “Un día la Naturaleza devolverá el golpe, pero de una manera dura. Lo que necesitamos es menos extractivismo y más armonía con la naturaleza. En los próximos días entenderemos mejor la destrucción. Pensamos que con esta mentalidad el estado será responsable de más desastres. No necesitamos grandes represas, sino pequeñas soluciones para el suministro de agua, desarrolladas y operadas por la población local, que conlleven mucho menos consumo. El Tigris no debe utilizarse para generar electricidad, sino que su ecosistema fluvial debe ser restaurado”.

El desastre causado por el estallido de la puerta de aliviadero de la presa de Dicle muestra cuán problemáticas y destructivas son las políticas hidroeléctricas del estado turco. Se centra en la producción máxima de electricidad y riego sin tener en cuenta los derechos de las personas a la tierra, sus medios de vida y servicios básicos, el equilibrio y la diversidad de los ecosistemas y el patrimonio cultural (el Tigris dentro del estado turco es cuna de los primeros asentamientos humanos). El estado turco construye y opera represas e infraestructuras de agua relacionadas sin ninguna participación y transparencia.

En este sentido, el peor de los casos es la represa de Ilisu, la central hidroeléctrica en construcción en el bajo Tigris. Si se construye, provocará graves impactos sociales, culturales, ecológicos y posteriores. Por ello es una de las represas más controvertidas del mundo. Todavía hay tiempo para detener la construcción de la presa de Ilisu, que es equivalente a la destrucción más alta a lo largo de 136 km del río Tigris y 250 km de sus afluentes, e incluso en zonas aguas abajo del río hasta el sur de Irak.

Enlace para las fotos: consulte la Agencia de Noticias Firat (ANF), 18.12.2018: anfturkce.com/toplum-ekolojI/dicle-iki-bin-yildir-boeyle-bir-manzarayla-karsilasmadi-117542

o ver Arti Gercek, 14.12.2018: www.artigercek.com/haberler/hevsel-bahceleri-sular-altinda-insanlar-evlerini-terk-ediyor

Movimiento Mesopotámico de Ecología

www.mezopotamyaekoloji.org

Iniciativa para Mantener Vivo a Hasankeyf

www.hasankeyfgirisimi.net

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