Informe sobre la situación actual del proyecto ILISU y el Proyecto para su Central Hidroeléctrica y HASANKEYF

Por Mantener Hasankeyf Vivo – Traducido por Ekologistak Martxan)

Septiembre 2017

Este informe incluye la descripción general y la situación actual del Proyecto de embalse de Ilisu y de la Central Hidroeléctrica. Ofrece los elementos básicos para que las personas interesadas trabajen políticamente en el Proyecto Ilisu, una de las represas más controvertidas del mundo, ya que provocaría graves impactos sociales, culturales y ecológicos en una zona mayor.

Introducción

El Proyecto Ilisu en el río Tigris es el proyecto de central hidroeléctrica mayor en construcción del gobierno turco. Iniciado en 1997, es una parte clave del gran Proyecto de Anatolia Suroriental (GAP), en el sureste de la República de Turquía poblado principalmente por el pueblo kurdo. El proyecto GAP prevé 22 grandes embalses con una potencia de 8000 MW y pretende irrigar 1,8 millones de Ha de Tierra. El proyecto de Ilısu contaría con 1200 MW y costaría 2 billones de euros, inundando hasta una altura de 138 m el valle del río Tigris en un tramo de 136 km y un área de 313 km².

El primer Consorcio Ilisu colapsó en 2002, pero se reactivó en 2005 con la participación de empresas alemanas, suizas y austriacas que solicitaron garantías de crédito a la exportación en sus estados. Los años siguientes la financiación desde Europa de este proyecto fue altamente polémica. Hasta que en julio de 2009 las Agencias de Crédito a la Exportación de Alemania, Austria y Suiza, dieron un paso sin precedentes, suspendiendo la garantía de crédito debido al incumplimiento turco de las exigencias ambientales, sociales y las condiciones del patrimonio cultural. Sin embargo, el Estado turco y el consorcio consiguieron nuevo financiamiento e iniciaron la construcción del proyecto en 2010.

Impactos en las personas, la cultura y la naturaleza

El reservorio de embalse de Ilisu proyectado inundaría total o parcialmente 199 pueblos y la antigua ciudad de Hasankeyf, en la que habitan hasta 78.000 personas. Además, hasta 3.000 familias nómadas sufrirían directamente. La gran mayoría es kurda, la mitad de la ciudad de Hasankeyf es árabe; hasta el genocidio del siglo XX una parte importante de Hasankeyf y algunas aldeas fueron siríacas. Casi la mitad de las personas afectadas no tienen tierra y no recibirán ninguna compensación. Para los otros pequeños aldeanos no hay tierra para reasentarles ni hay otras medidas de compensación. Las personas afectadas se enfrentan a la pérdida de sus medios de subsistencia y a su historia, a la alteración de sus de comunidades y sus estructuras familiares y a un futuro de pobreza extrema en las ciudades. El comportamiento centralista de los gobiernos turcos no concede espacio para la participación de las personas afectadas y los municipios afectados. Todo ha sido planeado en Ankara por la DSI (Obras Hídricas del Estado), el propietario del proyecto en nombre del gobierno turco.

El proyecto de Ilisu está situado en Alta Mesopotamia, la “cuna de la civilización”, donde se desarrollaron los primeros asentamientos humanos. El proyecto de Ilisu afectaría a hasta 400 sitios arqueológicos – el área afectada entera todavía no ha sido examinada completamente. Hasta la fecha sólo se han realizado excavaciones en unos 20 sitios. La ciudad de Hasankeyf, de 12.000 años de antigüedad, que une un rico patrimonio cultural histórico con un entorno biológicamente diverso, sería inundada por el embalse de Ilisu. Por eso se convirtió en el símbolo de la lucha contra el Proyecto Ilisu. Hasankeyf estuvo en la Ruta de la Seda durante siglos, fue una de las ciudades más grandes de la época medieval e incluye vestigios de 20 diferentes culturas orientales y occidentales, cientos de monumentos y hasta 6000 cuevas vivienda. Es un área grande y se precisaría una actividad arqueológiva de decenas de años. Hasankeyf y los alrededores del valle del Tigris cumplen nueve de los 10 criterios del Patrimonio Mundial de la UNESCO de acuerdo con la investigación de expertos independientes1, pero el gobierno turco no ha hecho ninguna solicitud para inscribir el lugar. Más bien el hecho de que Hasankeyf sea declarado Sitio arqueológico de primer grado por el Consejo Supremo de Monumentos de Turquía en 1978, es usado por el gobierno para impedir cualquier desarrollo o inversión para el turismo planificado y sostenible.

El Proyecto Ilisu es una gran intervención en la naturaleza de la Alta Mesopotamia e inundaría 400 km de preciosos hábitats ribereños, hogar de muchas especies como la amenazada Tortuga de Cáscara Suave del Eufrates. Los tramos de los ríos son muy cruciales para toda la ecología de la región. El clima regional también cambiaría como ocurrió con la cuenca del río Eufrates, donde la agricultura tradicional sufrió graves impactos negativos debido a cuatro grandes represas. Como sólo se han hecho algunas investigaciones en el Valle del Tigris hasta el presente, no sabemos realmente qué se perdería. La calidad del agua del embalse se espera que también deteriore, lo que conduciría a la exterminación masiva de peces y a la amenaza de la salud de las personas.

Más adelante, la disminución del flujo de agua tendrá un efecto negativo sobre los pantanos de Mesopotamia en Irak, uno de los más importantes ecosistemas en todo el mundo y recientemente propuesto por el gobierno iraquí como un Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Siria y en particular Irak dependen del agua del río Tigris, que es la fuente vital para la agricultura y el suministro de agua a los núcleos urbanos. La capacidad de almacenamiento del embalse de Ilisu podría detener el flujo del Tigris a Irak durante meses y violaría gravemente el derecho al agua para las naciones ribereñas río abajo. Las convenciones y leyes internacionales requieren acuerdos mutuos entre Turquía, Irak y Siria; pero Turquía no ha firmado la convención más importante en estos campos. La forma en que Turquía utiliza las represas como arma puede determinarse actualmente en el caso de los territorios de la Federación Democrática de Siria Septentrional liberados por las Fuerzas Democráticas Sirias: en primavera y verano de 2017, Turquía ha cortado el Eufrates casi por completo lo que imposibilitó la capacidad de generación eléctrica y disminuyó el suministro de agua potable para medio millón de personas. En un acuerdo de 1987 Turquía firmó que liberaría en la frontera 500 m3/s que lo cumplió casi totalmente hasta que las Fuerzas Democráticas Sirias liberaron los embalses en el Eufrates de Tishrin (Dec. 2015) y Tabqa (abril de 2017).

Desarrollo desde que se iniciara la construcción en 2010

Cuatro empresas turcas (principalmente Cengiz y Nurol) y la empresa hidroeléctrica Andritz de Austria como líder del consorcio recibieron créditos de tres bancos turcos: el público Halkbank y los privados Akbank y Garantibank (50% perteneciente al BBVA). Se supone que el gobierno turco ha asumido el papel de los organismos de crédito a la exportación y cubre los riesgos financieros. La campaña contra los dos bancos privados en 2010 fue la primera campaña bancaria llevada a cabo por la sociedad civil, pero no logró detener su apoyo al proyecto de la presa.
En el verano de 2010, se inició la construcción de Nuevo Hasankeyf, una nueva ciudad situada a 2 km al norte de Hasankeyf para el reasentamiento. En el verano de 2012, se completaron los tres túneles para el desvío del Tigris y se cumplieron las condiciones para el inicio de la construcción de la pared de la presa.

En enero de 2013, el tribunal administrativo de Ankara decidió detener el Proyecto Ilisu hasta que se entregara la Evaluación de Impacto Ambiental que faltaba. Pero el gobierno cambió las leyes de tal manera que después de tres meses la construcción continuó. En el verano de 2014, la guerrilla del PKK secuestró a dedos jefes de las empresas contratistas de obreros, con lo que se detuvo la construcción durante cinco meses. En junio de 2015, los trabajadores organizaron una huelga, después de haber sido atacados por las fuerzas de seguridad de las empresas durante las negociaciones sobre sus condiciones de trabajo- Estas duraron hasta noviembre de 2015.

El renovado conflicto armado en la región de Kurdistán de Turquía permitió al gobierno suprimir todos formas de protesta. La creciente represión condicionó también la campaña reactivada contra el Proyecto Ilisu en 2015 por la Iniciativa para Mantener Hasankeyf Vivo y el Movimiento Ecologista Mesopotámico, que tuvo su momento álgido en el primer Día de Acción Global de Hasankeyf el 20 de septiembre de 2015.

Desde finales de 2015, la gran mayoría de los trabajadores que provienen de provincias lejanas, viven en el lugar de construcción y no tienen conexión con la población local.

El gobierno empleó a cientos de personas adicionales como “guardias del pueblo”, les pagó y los armó para la “seguridad” de la embalse de Ilisu, que está situada cerca de zonas disputadas desde los años ochenta entre el ejército turco y la guerrilla kurda del PKK. Miles de “fuerzas de seguridad” de la obra participan en las operaciones militares en curso y desde finales de 2015 sufren las esacaramuzas del PKK. La militarización ha llegado a tal nivel que se ha hecho imposible visitar el sitio como persona independiente. El estado de emergencia declarado en julio de 2016 ha hecho casi imposible expresar críticas a través de manifestaciones u otras acciones públicas. Durante todo el año 2017, las áreas adyacentes alrededor de Hasankeyf han sido declaradas como áreas militares por el gobierno.

En 2017, varias veces DSI (Obras Hídricas del Estado) y funcionarios del gobierno anunciaron que el reasentamiento de la gente de Hasankeyf se hará en 2018 y las inundaciones comenzarán a finales de 2018 o principios de 2019. En agosto de 2017, el jefe de DSI turco Veysel Eroglu declaró que el Proyecto Ilisu ha alcanzado el 97%2. Esto no se cree que sea correcto porque la central hidroeléctrica aún no está terminada; el puente grande cerca de Hasankeyf (crucial para el tráfico de toda la región) y muchos caminos en las áreas a ser inundadas todavía están en construcción así como la expropiación de centenares de hogares afectados y la construcción de Nuevo Hasankeyf todavía continúa.

El gobierno turco ha declarado varias veces que Irak no sufriría cuando se procediera con el llenado del embalse de la presa3. Pero hasta ahora sólo se prometen 60 m3/s durante un período de 6 a 24 meses (esto se prevé para el período de inundación) que es muy bajo considerando que el flujo medio es de unos 500 m3/s en la frontera turco-iraquí. Con el fin de tranquilizar y neutralizar al gobierno iraquí Las protestas, los ministros turcos se han reunido varias veces con los ministros iraquíes, a última vez en marzo de 20174.

Expropiación y reasentamiento

Mientras la construcción del proyecto de Ilisu cuesta oficialmente 1,2 mil millones de euros, al reasentamiento (expropiación, reasentamiento, nueva infraestructura, etc.) .) se destinan alrededor de 800 millones de euros. La expropiación en los 200 asentamientos afectados comenzó principalmente en 2012. Aparte de la aldea de Ilisu, reasentada en octubre de 2010, y Hasankeyf no hay otros reasentamientos planeados. Todas las demás personas reciben dinero en efectivo y deben gestionar su nueva residencia. En 2017 todavía hay entre cien y varios cientos de hogares que no han aceptado la cantidad de compensación propuesta y acudieron a la corte. Particularmente varias docenas de personas en Hasankeyf y el pueblo de Suceken resisten la expropiación. En Hasankeyf, en 2012 y en 2013, la población organizó dos veces manifestaciones por sus derechos en el proceso de reasentamiento. Pero los habitantes, que se trasladarán a Nuevo Hasankeyf, se enfrentan a deudas. El precio de los nuevos apartamentos son dos a tres veces más altos que sus hogares actuales; 171.000 TL respectivamente 50.000-60.000 TL. El alcalde de Hasankeyf declaró a este respecto que no más de 5% de la gente tiene tal cantidad de dinero. La DSI ha excluido a dos tercios de los solicitantes de las nuevas viviendas en Nuevo Hasankeyf, que también pueden ser comprados por personas más ricas de otras ciudades. Esto podría conducir a una nueva composición social en Nuevo Hasankeyf de potenciales peligrosos. El presidente de la Cámara de Ingenieros Agrónomos de Batman declaró que el 80% de la compensación pagada se destinó a inversiones fuera de Batman, lo que confirma la preocupación de que la gente buscará trabajo y vivirá lejos5.

El DSI declaró que a finales de 2017 el primer grupo de los nuevos apartamentos se entregarán a los residentes, pero afirman que la calidad de los edificios es muy baja y ya ahora se puede observar la deficiencia en los edificios. Los residentes preocupados informan que la razón de estos daños es lo rápido que han sido construidos. Parece que con la mala construcción los riesgos para la gente, que se trasladará a Nuevo Hasankeyf, aumentará significativamente.

Destrucción y reubicación del Patrimonio Cultural

El patrimonio cultural de la región tiene su importancia sólo en el entorno natural único en el que se encuentra. Durante muchos años el gobierno turco afirmó que con la creación del Parque Cultural adyacente a Nuevo Hasankeyf, el patrimonio cultural de Hasankeyf sería rescatado. Que esto no eran más que palabras vacías, podía ser claramente comprendido por el público después de lo acontecido en los dos últimos años. En 2015, los tres pilares del puente histórico de casi 2000 años de antigüedad sobre el Tigris han comenzado a ser cubiertos con piedras nuevas que se ha descrito como una medida de restauración y conservación cuando se sumerjan bajo el agua. Más bien es un cambio irreparable de la constitución del puente, que se cree tiene aproximadamente 2000 años de antigüedad.

De acuerdo con DSI, se planea reubicar en total nueve monumentos en el ‘Parque Cultural Hasankeyf’. La preparación para la reubicación del primer monumento, la Tumba Zeynel Bey, se inició en 2015. Todo el proceso de la reubicación programada se mantuvo oculto al público y no contó con la participación de las partes interesadas, violando las leyes vigentes, particularmente el proceso de licitación y contratación. La compañía turca Er-Bu Insaat finalmente pudo reubicar la tumba de Zeynel Bey en mayo de 2017 gracias a la compañía holandesa Bresser Eurasia. Considerando que no hay experiencia global similar de una reubicación de un monumento de esa antigüedad (550 años) con tecnología de agente aglutinante, fue una acción muy arriesgada siendo el monumento muy frágil y en mal estado (hay grietas en la cúpula). La gente en Hasankeyf declaró días más tarde que hubo un aumento de grietas en la superficie; pero como ningún experto independiente puede examinar el monumento no está claro cuál es el resultado.

El periodista francés de National Geographic Mathias Depardon, fue arrestado en Hasankeyf en junio de 2017 cuando estaba trabajando en una artículo extenso sobre el patrimonio cultural de Hasankeyf6. Fue expulsado finalmente por el gobierno Turco a Francia.

Un nuevo paso en la intervención física y la destrucción del patrimonio cultural de Hasankeyf comenzó alrededor del 10 de agosto de 2017. El DSI encargó una compañía el trabajo de demoler muchas de las casas-cuevas excavadas en la roca usando explosivos. Se ha procedido también a eliminar rocas en la Roca del Castillo y su valle contiguo con el objetivo oficial de consolidarlas para cuando se llene el embalse y posterior desarrollo del turismo.

Otras medidas previstas son el llenado de 210 cuevas excavadas en la Roca del Castillo, así como la construcción de muros de hormigón de cien metros de longitud alrededor de ésta, que sobresaldría del reservorio de embalse previsto.

Esta destrucción, documentada por vídeos e imágenes, ha despertado la ira de personas y organizaciones de la región y de todo el país7. Debido a la amplia crítica pública, el gobernador de la provincia de Batman y el DSI declararon que no se utilizaron explosivos y el objetivo es proteger a los civiles de la caída de las rocas. La realidad es que no se han utilizado explosivos solamente para algunas rocas, pero vecinos confirmaron que se utilizaron explosivos para la mayoría. De hecho, hace siete años, una roca cayó en Hasankeyf, pero debido a recientes impactos humanos y falta de medidas de protección por parte del Ministerio de Cultura, una persona murió. Además, los lugareños declararon que los explosivos creaban miedo entre la población de Hasankeyf, en particular los niños. Sin embargo, el “presunto peligro que constituyen las rocas” tiene el verdadero objetivo de expulsar a la gente y los artesanos de Hasankeyf y en particular a producir suficientes escombros para el puerto previsto que sería central para el turismo previsto de la Roca del Castillo. Es más barato romper roca que transportarla desde zonas lejanas. Miles de años de ingenio humano están siendo destruidos para el beneficio de algunas empresas

En este sentido, otro escándalo es que varios días después de la destrucción de rocas se ha emitido un permiso oficialmente requerido (el 15.08.2017) por la Junta Regional de Conservación de Bienes Culturales. Así que al menos algunas de las demoliciones de roca eran ilegales! En los primeros días de septiembre de 2017 las empresas de construcción han comenzado a trabajar con los desechos resultantes de la destrucción de la roca.

Las excavaciones en Hasankeyf datan de los años 80. Todos los expertos en excavación destacan que varias docenas más de años son necesarios para una investigación suficiente y científica con el fin de comprender el patrimonio cultural de Hasankeyf de una manera integral. Las excavaciones de los últimos años indican que Hasankeyf es tan importante y antiguo como Göbeklitepe en la provincia kurda Urfa, el templo/asentamiento más antiguo de la historia humana. Entre otros importantes artefactos, se han encontrado en Hasankeyf obeliscos, pero es muy probable que después de una intervención del gobierno turco no se hayan realizado más investigaciones relacionadas con este descubrimiento.

Campañas contra el Proyecto Ilisu

Fundada en enero de 2006, la Iniciativa para Mantener Hasankeyf Viva aúna una coalición de 88 organizaciones: activistas, municipios afectados, ecologistas locales, culturales, de mujeres y de derechos humanos, asociaciones profesionales y sindicatos. El objetivo es detener el proyecto Ilisu y seguir el objetivo de mejorar la situación socio-económica de los habitantes locales, desarrollar el patrimonio cultural y salvar la naturaleza mediante el aporte directo de todas las partes interesadas en todas los niveles. Desde los primeros días de su fundación la iniciativa trabaja en diferentes dimensiones como informar a las personas afectadas, acciones públicas, campamentos, conferencias, encuestas, informes, juicios y coaliciones con otras organizaciones civiles en Turquía y en el extranjero. En 2015 las actividades fueron reiniciadas, pero la guerra en curso ha limitado los acciones y los impactos. La iniciativa es la campaña más larga y más fuerte contra el Proyecto Ilisu.

Entre 2007 y 2013 la organización ambientalista Doga Dernegi de Estambul (www.dogadernegi.org) llevó a cabo también una campaña. Durante pocos años la campaña pudo lograr resultados. En 2009 el famoso cantante turco Tarkan se unió a algunas actividades en favor de Hasankeyf y en 2012-2013 los activistas de la embalse de Brasil y el Sur de Irak llegaron a Hasankeyf e Ilisu para unirse a actividades y protestas.

Entre 2006 y 2010 hubo una fuerte cooperación entre las organizaciones en Turquía y varias organizaciones en Europa, organizadas en parte como la Campaña de la embalse de Ilisu (www.stopilisu.com), contra el Proyecto Ilisu, en particular la financiación europea. En al menos seis estados de Europa se han organizado varios días de acción contra los gobiernos, bancos o empresas con la participación de docenas de organizaciones y cientos de personas. La cobertura de los medios de comunicación ha sido considerable durante varios años.

En 2011, la Iniciativa para Mantener Hasankeyf Viva se unió a la sesión del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas (CESCR) y presentó el caso Ilisu. La crítica recomendación de este Comité de la ONU no ha sido tenida en cuenta por el gobierno turco. Turquía mostró el mismo comportamiento cuando en 2015 la Campaña Salvar el Tigris y los Humedales Iraquís presentó el caso de Ilisu desde una perspectiva iraquí9.

En julio de 2012 se creó la campaña Salvar el Tigris y los Humedales Iraquís (STC; www.savethetigris.org) enfocado a Irak y configurado por organizaciones iraquíes y otras, incluyendo la Iniciativa para Mantener a Hasankeyf Viviente. El foco está en el derecho al agua en Irak, que incluye el rechazo en la embalse de Ilisu, así como otras represas destructivas en Turquía e Irán. La campaña tiene como objetivo sensibilizar en todo el Iraq y presionar al gobierno iraquí que actúa débilmente contra las represas que violan sus derechos y las convenciones internacionales. (Vea por ejemplo esta declaración de 2015: www.hasankeyfgirisimi.net/?p=167)

Desde el 2012 Hasankeyf Importa (www.hasankeyfmatters.com), un grupo de voluntarios de Estambul y Batman, está involucrado en la campaña. Se centra en la conversación de Hasankeyf.

Desde 2015, el Movimiento Ecologista Mesopotámico, un movimiento amplio de activistas y organizaciones ecologistas en el Kurdistán Turco, se unió también a la campaña contra el Proyecto Ilisu. Sólo en 2015 se han organizado más de cinco manifestaciones, dos de ellas en Dargecit, la ciudad cercana al lugar de la presa. El 20 de septiembre de 2015 se organizó la 1ª Jornada Global de Acción de Hasankeyf10. La 2ª se organizará el 23 de septiembre de 2017.

En marzo de 2016, con el importante papel de Hasankeyf Matters (Hasankeyf Importa) y el apoyo de la Iniciativa para Mantener Hasankeyf Vivo, Europa Nostra seleccionó Hasankeyf como uno de los 7 sitios culturales amenazados de Europa. En mayo de 2016, los miembros de la Iniciativa para Mantener Hasankeyf Vivo organizaron un simposio internacional en Batman. Aparte de aumentar el interés público, las discusiones se centraron en las preguntas de si y cómo se podría iniciar un proceso de la UNESCO. Esta iniciativa y el proceso de Europa Nostra se paralizaron cuando en julio de 2016 se declaró el estado de emergencia en Turquía justo después del fallido golpe militar.

En los días posteriores al intento de golpe militar en julio de 2016 decenas de organizaciones civiles turcas organizaron un contraforo a la UNESCO (incluida la Iniciativa para Mantener Hasankeyf Viva) en Estambul, donde el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO (WHC) celebró su 40ª reunión. La crítica han surgido en un país en el que el Estado destruye sistemáticamente el patrimonio cultural y natural11. Paradójicamente, en la 40ª Sesión de la Unesco, las Humedales del Sur de Irak han sido inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial sin solicitar el Proyecto Ilisu, que bloqueará dramáticamente el flujo de agua a esos humedales, los mayores del medio Oriente.

En 2017, en Irán, varios grupos ambientalistas iniciaron una campaña de firmas dirigida al Secretario General de la ONU con la solicitud de actuar contra el Proyecto Ilisu12. La petición contiene el argumento de que el secado de los humedales en el sur de Irak aumentará las tormentas de arena en el sur de Irán.

El 28 de junio de 2017 varias organizaciones con sede en los Países Bajos y la Iniciativa para Mantener Hasankeyf vivo realizaron una protesta contra la empresa holandesa Bresser en su sede cerca de Rotterdam13. Bresser es crucial en el proceso de reubicación de hasta nueve monumentos en Hasankeyf – las habilidades turcas no son suficientes.

Después de la destrucción de rocas en Hasankeyf en agosto de 2017, los medios de comunicación kurdos y democráticos turcos resaltaron ampliamente la destrucción de Hasankeyf. También la prensa internacional publicó notablemente los últimos acontecimientos. El diputado del HDP de la provincia de Batman, Mehmet Ali Aslan, hizo un acto de protesta encadenándose a las rocas en el área de destrucción. El 9 de septiembre de 2017 en Estambul, 39 organizaciones civiles hicieron una manifestación con la que presentaron la fundación de Voluntarios de Hasankeyf y anunciaron un aumento de la lucha contra el Proyecto Ilisu.

 

Juicios en torno a Ilisu

Desde 1999, se han iniciado varios juicios contra el Proyecto Ilisu. Ninguno tuvo éxito en la cancelación del Proyecto Ilisu y casi todos han sido completados. En Turquía, el primer gran juicio comenzó en 1999 e incluyó el derecho al acceso al patrimonio cultural. Acabó en 2010 y permitió la continuación del proyecto sobre la base de que Ilisu es un proyecto de gran interés público, aunque se puede dañar un patrimonio cultural significativo. Otro proceso legal fue emitido por la Unión de Cámaras de Ingenieros y Arquitectos (TMMOB) por a la falta de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). Después de algunos logros en algunos juicios, el tribunal administrativo de Ankara decidió detener Ilisu debido a la falta de un EIA. Varios pequeños pleitos han sido presentados por vecinos enfocados en la expropiación de sus tierras bajo condiciones de emergencia de estado, que se convirtió en el estándar de Ilisu.

En 2015, procesos se han archivado contra un decreto en el reubicación programada de la gente de Hasankeyf. Esto condujo a un decreto nuevo y parcialmente mejorado. En 2016, la denuncia contra la reubicación de la Tumba de Zeynel Bey ue rechazada en unos meses. Desde 2006, una queja en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (CEDH) por cinco personas está en proceso. En 2015, nueve años más tarde, el caso Hasankeyf fue aceptado como un caso urgente. Sin embargo, hasta ahora no se ha tomado ninguna decisión lo que suscita preocupación.

Iniciativa para mantener Hasankeyf Vivo
Batman / Turkey
Email: hasankeyfgirisimi@gmail.comSite
web: www.hasankeyfgirisimi.net – facebook: www.facebook.com/hasankeyfyasatmagirisimi/